
Cebolla claveteada
2–3 clavos pinchados en media cebolla para el puchero o el caldo; se saca entera al final.
Del puchero de la abuela al pulpo, del arroz con leche a la naranja aromática del armario. Todo lo que hay que saber sobre el clavo de olor, sin rodeos.
Quiero mi bote

Un botón floral sin abrir, recogido a mano y secado al sol.

Cabeza redonda y cuerpo alargado: un clavito de herrero en miniatura.
Las “Islas de las Especias”, en Indonesia. Hoy también se cultiva en Madagascar y Zanzíbar.
En 1522, Elcano volvió a Sanlúcar de Barrameda con la bodega cargada de clavo.

El mismo compuesto que recuerda a la consulta del dentista. Por eso “duerme” un poco la lengua.
Es una especia potente: en una olla grande, dos o tres clavos ya se notan.

2–3 clavos pinchados en media cebolla para el puchero o el caldo; se saca entera al final.

La cocción larga libera el aroma poco a poco. Carmencita lo recomienda justo para esto.

Junto al laurel, la pimienta en grano y el pimentón: profundidad sin tapar el sabor.

Arroz con leche, peras al vino o compota de manzana con un clavo y la piel de un limón.

Agua, 3 clavos, canela, piel de naranja y miel. Diez minutos y listo.
Naranja + clavo + anís
Una cucharita bastaPinchar una naranja con clavos es un clásico de invierno: se seca poco a poco y perfuma el armario durante semanas. Bolsitas de tela con clavo, canela y piel de cítricos hacen lo mismo en cajones y despensas.
También es tradición poner unos clavos en los botes de harina o arroz para “ahuyentar” a los parásitos de la despensa, como la polilla de la harina o el gorgojo. Tómalo como un truco aromático: si ya hay bichos, toca limpiar a fondo, tirar lo afectado y guardar todo en tarros herméticos.


No existen ensayos clínicos en personas que lo demuestren. El clavo es una especia, no un antiparasitario. Si sospechas de parásitos en ti, en un niño o en tu mascota, acude al médico o al veterinario.
Es un aceite esencial concentrado: no se ingiere y no se usa en niños. Si tomas anticoagulantes, consulta al médico antes de consumir cantidades grandes de clavo.
Un truco aromático de toda la vida. No sustituye la limpieza ni los tarros bien cerrados cuando hay una plaga.

Los clavos buenos se hunden o flotan de pie, con la cabeza hacia arriba.
Al apretar el tallo, deja un rastro de aceite y huele al momento.
Poco polvo y pocos tallos sueltos.
Intenso, dulce y picante. Si apenas huele, toca renovar el bote.




Clavo entero en un bote de cristal con tapa dosificadora, de una de las marcas de especias más reconocibles de las cocinas españolas. Ideal para pulpo, carnes y guisos, según la propia marca.
La tienda online de Carmencita gestiona el pedido, el envío y las devoluciones.




Entero para guisos, caldos e infusiones; molido para repostería. El entero conserva el aroma mucho más tiempo.
Para una olla familiar, 2–3 clavos. Mejor pinchados en una cebolla para poder retirarlos.
No hay estudios en personas que lo respalden. Ante la sospecha de parásitos, consulta al médico.
Usando 2–3 clavos por receta, muchos meses. Guárdalo cerrado, lejos del calor y de la luz.
En la tienda online de Carmencita y en supermercados. El enlace lleva a la ficha oficial del producto.
